
Uno de los puntos clave cuando se inicia o mejora un negocio es el sistema que se utilizará para registrar y cerrar las ventas.
Básicamente, la gestión y la organización de las transacciones y la facturación de la empresa son cruciales para el éxito de esta.
Un software TPV es el corazón del negocio, por lo que conviene estudiar detenidamente las opciones disponibles, entenderlas, compararlas y, en definitiva, intentar tomar una decisión lo más informada posible.
Máquinas registradoras tradicionales vs Software TPV
La gestión del punto de venta ha experimentado una transformación radical.
Las máquinas registradoras tradicionales, reconocibles por su hardware específico, teclados físicos y cajón portamonedas, fueron durante décadas el estándar. Su función principal era registrar ventas, calcular totales, almacenar efectivo e imprimir recibos básicos. Si bien fiables para tareas simples, su funcionalidad era limitada, ocupaban espacio considerable y la obtención de informes detallados requería procesos manuales. Los datos, almacenados localmente, corrían el riesgo de perderse ante fallos técnicos o imprevistos.
Las funcionalidades de las cajas registradoras eran y son muy limitadas.
Hoy en día, están ya casi prácticamente en desuso, siendo reemplazadas por el software TPV, también denominado caja registradora virtual.
En contraste, el software TPV (Terminal Punto de Venta) moderno ha supuesto un importante salto cualitativo. El software TPV funciona en dispositivos comunes como tablets, smartphones u ordenadores, aprovechando interfaces táctiles y la potencia de la nube.
Esto ofrece movilidad y flexibilidad impensables antes. Más allá de registrar ventas, un TPV permite gestionar inventarios en tiempo real, bases de datos de clientes (CRM), realizar programas de fidelización y análisis de rendimiento con informes detallados.
La tecnología cloud garantiza seguridad de datos, acceso remoto y actualizaciones automáticas. Además, los sistemas TPV son modulares, permitiendo integrar fácilmente periféricos (lectores de códigos, impresoras, terminales de pago) según las necesidades. Mientras la registradora era una herramienta limitada, el software TPV es un centro de gestión integral, más eficiente, versátil y escalable para cualquier negocio actual.
Por último, cabe mencionar que, por lo general, las cajas registradoras virtuales son más sencillas de usar.
Cajas registradoras electrónicas
Las cajas registradoras electrónicas son otro tipo de caja registradora, pero más moderno y reciente. Es la versión moderna de la caja registradora.
Son más avanzadas que las cajas registradoras convencionales y ofrecen funcionalidades muy útiles para los negocios, similares a las que ofrece el software TPV (aunque, en ocasiones, es posible utilizar software TPV en la propia caja registradora electrónica y se combina el uso de ambos elementos).
Suelen ser pantallas con software que te permite guardar datos de productos y clientes, ayudando a organizar mejor tu inventario y tus ventas.
Sin embargo, aunque son modernas y organizadas, estos sistemas suelen ser muy caros. Además, el mantenimiento también puede costar bastante dinero. Por eso, su alto precio es un inconveniente para muchos.
Versión gratuita de los sistemas TPV
Otra de las ventajas de los sistemas TPV es que muchos de ellos disponen de planes gratuitos.
Por ejemplo, helloCash, nuestro software TPV, ofrece todo lo que un negocio (peluquería, bar, consulta privada…) necesita (al menos, las funcionalidades básicas y más esenciales) en su plan gratuito.
Incluso se adapta muy bien a negocios temporales como las tiendas pop-up, los food trucks, pizzerias móviles, kioskos, entre otros.